En el libro “Estallido”, de Leonidas Iza, Andrés Tapia
y Andrés Madrid, los autores exponen una tesis clara, que la rebelión de octubre
de 2019 en Ecuador prefiguró la insurrección anticapitalista que está por venir.
De cierta forma, se puede decir entonces que las fuerzas de insurrección
anticapitalista, representadas durante este levantamiento principalmente por el
movimiento indígena de Ecuador, representan como tal un fenómeno de exclusión
de los miembros de las culturas indígenas por parte del sistema capitalista que
se ha instalado en Ecuador, pero también se puede analizar cómo este fenómeno
se vuelve hacia la exclusión de toda la población en pos de alimentar las
riquezas de unos pocos.
En primer lugar, se puede tomar como referencia el
hecho de que no es la primera vez que se han realizado manifestaciones y
levantamientos en el Ecuador en contra de las medidas económicas adoptadas por
el gobierno, que parece solamente implementar nuevos impuestos y dificultar la
vida de todos los que no son ricos sin dar servicios o beneficios de calidad a
cambio, o de casi ninguna utilidad en absoluto, como es hasta el día de hoy el
caso con el cuidado médico que no recibe la población; sino que, siempre ha
habido manifestantes, desde estudiantes hasta indígenas, gremios de transporte
público, líderes comunales, etc. En contra de los gobiernos ecuatorianos. Pero ha
habido algunos incidentes recientes que permiten analizar el caso mejor desde el
enfoque de la exclusión, provocada por el sistema capitalista.
Para empezar a explicar mejor el argumento anterior, antes
hay que resaltar el punto de que desde hace décadas se han realizado manifestaciones
contra gobiernos corruptos en Ecuador, o gobiernos que aparentaban no ser
corruptos pero que terminaron implementando medidas económicas que solo
sirvieron para enlentecer el progreso de la población, y el problema con ello
es que la legalidad es completamente corrupta, a nivel de todo el mundo. Desde
que se implementó en Ecuador el primer gobernante corrupto que aceptó la
participación de la idea de seguir el modelo económico de los Estados Unidos como
camino para alcanzar la libertad económica del país, este sistema se ha adueñado
del funcionamiento del país, en términos de cómo se maneja el dinero, cómo se
debe, cómo se gasta, cómo se gana y así también quien vive o no vive y cómo
pueden hacerlo. Más adelante explicaré los argumentos claros, sin romanticismos,
sobre lo que apoyo todas estas cuestiones.
Por ahora cabe enfatizar sobre la idea de que, desde
entonces, el poderoso y primer sistema capitalista, dueño de las personas más
agremiadas y lavadas el cerebro en el mundo, quienes casi no gozan de derechos
en absoluto, donde todo es súper caro y con algunos de los impuestos más altos
del mundo y las figuras políticas más ridículas y abiertamente corruptas a
nivel internacional y además en el frente de todas las organizaciones
internacionales reguladoras supuestamente correctas que existen, que además se
hacen llamar y de hecho creen son las personas con más libertades (y que más
luchan por sus libertades del mundo, completamente ridículo y tragicómico) es la
potencia que nos rige. El sistema capitalista sirve para empobrecer a los más
pobres por algunas razones de carácter inalterable y casi invisibles para la
mayoría de la población. Aunque este sistema fue creado en las potencias
mundiales que mayormente tienen poblaciones ricas y tratan de esconder o
ahuyentar a sus pobres como si fueran ratas, incluso en los países más ricos
llegándoles a dar justo suficiente dinero para que puedan dormir en algún lado
o comprar algo de comida, aún en los países más pobres, con poblaciones mayormente
afectadas y tratando solamente de sobrevivir, se puede ver y sentir el efecto depredador
del capitalismo que quiere comerse todo, y los efectos de control directo que
tiene el sistema capitalista.
Debería ser raro pensar que un sistema que se alimenta
como hongo de la humanidad más pobre, debería al menos respetar aquella que
esta cerca de la muerte, aquella que intenta sobrevivir con todo lo que tiene,
pero en su lugar, el sistema solo continua, al mismo paso, lenta y
certeramente, alimentándose de ellos y chupando cada gota de vida como el aire
fuerte que empuja las cascadas en reversa, hasta que mueren. Esto es porque al
mismo tiempo que los ricos se hacen más ricos, el precio de muchas cosas sube.
Al mismo tiempo que los sueldos se hacen menores porque todo cuesta más, se
gana menos literalmente. Así como suben los precios de las cosas, bajan las
ganas de vivir de las personas que solo existen para trabajar para vivir, como
si fueran moscas que no existen para más que volar y comer y vivir un par de
días, aun así, reproduciéndose. El escenario es negro. Realmente deprimente,
pero eso solo puede impulsar a los que nos sentimos asqueados con la realidad extremadamente
depredadora del sistema “justo” y “esperanzador” en el que vivimos de darle a
todo la vuelta. Ahora voy a hablar de las razones en las que justifico la mayor
parte de lo que comento de manera tan revuelta.
Primeramente, sobre las manifestaciones y su relación
con el control de la población mediante el sistema capitalista. El sistema
capitalista sirve para extraer cada vez más fondos de las personas, que se van
acumulando en algunos pocos ricos, el famoso 1%, que los guardan en sus bancos
y los hacen parte de sus patrimonios cuando eventualmente (o muy rápidamente)
los fondos de todo el resto de la población llegan a ellos (o cuando pasan por
ellos). Estos son los dueños de los bancos, de las grandes corporaciones, los miembros
de las familias más ricas y las personas que han amasado fortunas grandes. Sin
embargo, el abuso del sistema capitalista solamente es visible cuando se
argumenta que deben subir los precios o los impuestos, cosa de la que muchos
ignoran cualquier razón presentada y se lanzan a las protestas, pero la realidad
es que el abuso del sistema capitalista es constante y seguro para casi todos. El
porque de esto nos lleva también a la primera razón del porque este abuso es invisible
e inevitable, y también permite apreciar de manera ciertamente cómica el hecho
de que nadie proteste al respecto. Son los préstamos.
Debería ser suficientemente sencillo entender que,
para las personas con patrimonios grandes, conseguir prestamos grandes es muchísimo
más fácil sino decir absolutamente posible en cualquier momento, mierda, los
bancos y cooperativas hasta se van a pelear por ser los que den ese gran
préstamo, y esto es porque para el banco, son las personas que realmente tienen
probabilidades de pagar sus deudas, o que al menos tienen bienes que equivalen
al valor de esas deudas y que el banco podría tomar en caso de que no les paguen.
Esta es la excusa del banco para prestarles a los ricos, que ellos si tienen plata
para pagarles de vuelta, o bienes que los aseguran en caso de que no les puedan
pagar de vuelta. Sin embargo, lo que les interesa realmente a los bancos es el
flujo de dinero que les traen los ricos, además del alto porcentaje de
ganancias por volumen, y muchas veces, para conseguir prestarles su dinero, y
atraer a los ricos a sus bancos, les ofrecen tarifas de interés negativas o
tasas 0, lo que quiere decir que muchas veces sus prestamos no les cuestan nada.
Ahora comparemos, desde cuanto cuestan los préstamos, hasta la facilidad de
conseguir un préstamo grande para las personas con menos dinero, las personas
normales y además para las personas que No tienen dinero. En nuestras cabezas
es suficiente.
Al mismo tiempo que es tan sencillo para los ricos
conseguir más dinero sin hacer básicamente nada, conseguir un préstamo para una
persona común, que realmente lo necesite, no para enriquecerse estúpidamente
más, y tener mas plata de lo que alguna vez podría necesitar o podría usar,
sino para poner una nueva empresa, para proveer para su familia, para poder
movilizarse, etc. Para esa persona puede llegar a ser muy difícil conseguir un préstamo
grande. Ahora, si se trata de una persona sin solvencia económica, con pocas
probabilidades de generar ingresos o pagar, el mismo concepto de regalar
dinero, como se les da a los ricos, ya no aplica, ella puede quedarse sin nada.
O se le puede dar algo, pero igual va a tener que hacer esfuerzos inhumanos
para pagar. Como la señora quiteña de las golosinas y periódicos a la que le
dañaron su kiosko en las recientes protestas.
Ahora, pensemos en el segundo argumento, que el
capitalismo es considerado como un sistema de justicia propia, en el que “cualquiera”
puede levantarse o lograr ascender por la escalera económica y social si logra
fundar un negocio exitoso, si se forma y trabaja lo suficiente para conseguir
un buen trabajo. Aceptemos mejor en lugar de ese sueño fantasiosos la verdadera
realidad que todos conocen, el verdadero mínimo, la idea de que si aspiras
desde siempre ser alguien en la vida, y permites que eso te conduzca de manera
que desde pequeño, metido en un hogar sin comida ni padres estables, sin
trabajo ni seguridades, sin salud, sin entretenimiento de ningún tipo, talvez
siendo iliterado y con padres y familiares que no saben escribir ni leer, sin
acceso a la información, donde aún tienes al menos la belleza del campo y la
naturaleza, supongamos que en esas condiciones logras salir adelante, llegando
a asistir a una escuela por milagros de la vida y teniendo la suficiente
claridad mental y drive para ser buen estudiante y posarte sobre las
rieles del camino a ser un estudiante aún mejor. Digamos que no debes trabajar
para sobrevivir, y llegas al colegio, y sigues siendo gran estudiante, y con
grandes aspiraciones, y así sigues batiéndote por el camino de la vida hasta
que consigues un trabajo y logras asistir a la universidad, sin llegar nunca a
consumir drogas ni alcohol ni hacer malas amistades, y al mismo tiempo siendo
responsable y cumpliendo con tus tareas, digamos que puedes hacer todo eso y
luego de graduarte te contratan, puedes ahorrar y algún día fundas tu propia empresa,
desde la que puedes ejercer una mayor influencia en tu comunidad ofreciendo
trabajo, un producto innovador o una nueva manera de administrar, ejerciendo
responsabilidad social, etc. Cumpliendo tus sueños para mejorar el mundo.
Dentro del capitalismo, en todos los países, existe esta
idea estúpida, de que sin importar quien seas y de donde vengas, que puede
depender enteramente de ti durante todo el camino, qué tan lejos llegues. Que
lo único que tienes que hacer es conseguir la perfección en tu vida externa sin
importa que esté pasándote o que tengas que pasar para sobrevivir. Y todos
aceptan eso. Esa idea/ilusión/sueño/metáfora que representa el absoluto mínimo
y el ideal más exagerado de surgir de la nada y con todo en contra, es de
seguro lo que lleva a todos a aceptar el modelo capitalista. El sueño de que
todos pueden lograrlo porque solo tienen que de alguna manera conseguir dinero,
y tener una buena idea. Que siempre existe la posibilidad. Pero la realidad es
otra, y esta puede tomarse también como conclusión. La realidad es que el mundo
en que vivimos en un pozo de injusticia, donde no hay oportunidad, ni mera preocupación
por el cuidado de la juventud como flores que deberían ser regadas y protegidas
de algunos insectos. Tal vez como todos intentan sobrevivir, a nadie le importa
realmente que les esté pasando a los que tiene, figurativamente, por debajo.
Por eso se termina excluyendo a todos los que están por debajo, a absolutamente
todos, porque solo importa no caer y terminar donde están los que están más
abajo, a los que todavía se les pide que den, cuando ya ni siquiera tienen nada,
el verdadero eslabón del que todavía se espera ilusoriamente algo gigantesco
todos los días, cuando los que tienen posibilidades de hacer no hacen nada y
cuando estos están apenas esperando a que siga pasando el tiempo porque no
tienen asegurado su siguiente día de vida. Los que de verdad podrían apreciar
más, por esa misma razón, todas las bellezas que tenemos, se los deja a que se
pudran mientras unos pocos gordos o flacos antipáticos, hombres y mujeres,
queman todas las bendiciones de la naturaleza como si fueran confeti para
entretenerse, que es especial y se deshace en el aire, dejando nada que
limpiar luego del espectáculo.
Bibliografía consultada:
Izurieta, B. (2019). ¿Qué pasó
en Ecuador en octubre de 2019? El Outsider, Revista electrónica USFQ. Obtenido
desde: https://revistas.usfq.edu.ec/index.php/eloutsider/article/view/1567/2136
Ospina, P. (2020). Reseña: Estallido.
La rebelión de Octubre en Ecuador. Ecuador Debate, 111, 219-222. Obtenido
desde: https://repositorio.flacsoandes.edu.ec/bitstream/10469/17470/1/REXTN-ED111-14-Ospina.pdf
Iza, L., Tapia, A., y Madrid,
A. (2020). Estallido. La rebelión de octubre en Ecuador. Ediciones Red
Kapari: Quito, Ecuador.











